Hernia discal
Dolor de espalda, cojera o parálisis por un disco intervertebral que presiona la médula. Cómo se diagnostica y trata.
Cuando tu mascota ladea la cabeza, se cae hacia un lado y parece mareada, el responsable suele ser el sistema vestibular, encargado del equilibrio.
El sistema vestibular es el conjunto de estructuras del oído interno y del cerebro que mantienen el equilibrio y la orientación de la cabeza. Cuando algo lo altera, aparece el llamado síndrome vestibular: el animal ladea la cabeza, camina en círculos, pierde el equilibrio y puede tener movimientos involuntarios de los ojos, como si el mundo le diera vueltas. Puede presentarse de forma muy brusca y resultar muy aparatoso.
Aunque impresiona, muchos casos mejoran con el tratamiento adecuado. La clave es distinguir si el problema está en el oído (periférico) o en el cerebro (central), porque cambia mucho el enfoque y el pronóstico. Nuestro equipo te ayuda a interpretar los signos, a decidir las pruebas necesarias y a acompañar la recuperación. Solicita más información por WhatsApp y te orientamos.
Las causas periféricas, en el oído medio o interno, son las más habituales: otitis que se extienden hacia dentro, pólipos en gatos, efectos de algunos productos óticos o el llamado síndrome vestibular idiopático, sin causa identificable, frecuente en perros mayores. Las causas centrales afectan al tronco del encéfalo o al cerebelo e incluyen inflamaciones, tumores, infartos cerebrales o traumatismos. Algunas alteraciones hormonales, como el hipotiroidismo, también pueden asociarse a signos vestibulares.
En la exploración neurológica se valoran la postura de la cabeza, el tipo de movimiento de los ojos, la fuerza, la sensibilidad de las patas y el nivel de alerta. Algunos signos, como la somnolencia, la debilidad de un lado del cuerpo o ciertos movimientos oculares, orientan hacia un origen central.
Se revisan además los oídos con otoscopio y se hacen análisis generales. Cuando se sospecha una causa central o una otitis media profunda, suele estar indicada una resonancia magnética o un TAC, a los que derivamos cuando aportan información útil. En algunos casos también se toman muestras del oído medio para identificar la infección.
El tratamiento depende de la causa. Las otitis se tratan con medicación pautada por el veterinario y, en algunos casos, con limpieza o cirugía del oído medio. Los pólipos en gatos suelen requerir extracción. En la forma idiopática no hay un tratamiento específico: se apoya al animal mientras el cerebro se adapta, con fármacos para las náuseas si las tiene y cuidados en casa. En los casos centrales, se trata la enfermedad de fondo. Los ejercicios de equilibrio y un entorno seguro ayudan a recuperar la autonomía.
En la forma idiopática, el pronóstico suele ser favorable: muchos animales mejoran de forma clara en días o pocas semanas, aunque a veces queda una ligera inclinación de la cabeza que no les impide llevar una vida normal. En los casos periféricos tratados a tiempo también suele ser bueno. En los centrales depende de la causa concreta.
Si además de la pérdida de equilibrio tu mascota está muy decaída, no puede levantarse, tiene convulsiones o ha sufrido un golpe, acude de inmediato a un servicio de urgencias veterinarias y avísanos por WhatsApp. Mientras llegas, mantenlo tranquilo, en un espacio seguro y sin forzar sus movimientos; después nuestro equipo te ayudará con la valoración neurológica y los siguientes pasos.
Si los síntomas aparecen de golpe (convulsiones que no ceden, no puede caminar, pierde sensibilidad o ha sufrido un golpe), acude de inmediato a un servicio de urgencias veterinarias y avísanos por WhatsApp para orientarte.
Un vídeo de cómo camina y de sus ojos por WhatsApp nos ayuda a hacernos una primera idea.
Valoramos si el origen es periférico o central y revisamos los oídos.
Análisis y, cuando está indicado, derivación a resonancia o TAC.
Aplicamos el tratamiento de la causa y te explicamos cómo cuidarle en casa mientras se recupera.
Revisamos su evolución y ajustamos el plan y los ejercicios de equilibrio.
Muchas veces, lo que parece un ictus en un perro mayor es un síndrome vestibular idiopático, que suele mejorar por sí solo con cuidados. Aun así, los infartos cerebrales existen en perros y gatos, y hay otras causas centrales que conviene descartar. La exploración neurológica permite orientar el origen y decidir si hacen falta pruebas de imagen.
En muchos casos la inclinación mejora mucho o desaparece. A veces queda una ligera inclinación residual, pero la mayoría de los animales se adaptan muy bien y llevan una vida normal. Depende de la causa y de la rapidez del tratamiento, por lo que conviene seguir las revisiones que indique el veterinario.
Sí, en algunos animales puede haber nuevos episodios, sobre todo en la forma idiopática o si la otitis de fondo no se controla bien. Mantener los oídos sanos y acudir pronto ante los primeros signos ayuda a manejarlo. Si se repite, conviene revisar de nuevo el caso para descartar otras causas.
Dolor de espalda, cojera o parálisis por un disco intervertebral que presiona la médula. Cómo se diagnostica y trata.
Crisis convulsivas repetidas por una actividad eléctrica anómala del cerebro. Qué hacer, cómo se diagnostica y se controla.
Acumulación de líquido en el interior del cerebro, más vista en razas toy. Síntomas, pruebas y opciones de tratamiento.
Cirugía para liberar la médula espinal comprimida por una hernia discal toracolumbar. Te explicamos cuándo se plantea.
Cuéntanos qué le pasa y te orientamos sin compromiso: diagnóstico, opciones de tratamiento, presupuesto o segunda opinión.
Traducción automática de Google. Requiere aceptar las cookies de «Preferencias».
Tamaño actual: 100%