Hernia discal
Dolor de espalda, cojera o parálisis por un disco intervertebral que presiona la médula. Cómo se diagnostica y trata.
Un golpe fuerte en la cabeza siempre debe valorarse cuanto antes, aunque tu mascota parezca estar bien. Te explicamos qué vigilar y cómo se trata.
El traumatismo craneoencefálico es la lesión del cerebro producida por un golpe en la cabeza. Puede ocurrir por atropellos, caídas desde altura, golpes accidentales, patadas o mordeduras de otros animales. Además del daño inmediato, el cerebro puede inflamarse o sangrar en las horas siguientes, lo que se llama lesión secundaria, y por eso los signos pueden empeorar después del accidente.
La atención temprana es clave para limitar ese daño secundario. Por eso, ante cualquier golpe importante en la cabeza, lo primero es acudir a un servicio de urgencias veterinarias. Después, nuestro equipo puede ayudarte con la valoración neurológica, las pruebas de imagen y el seguimiento de la recuperación. Cuanto antes se actúe, mejores serán las opciones de cuidarle bien. Escríbenos por WhatsApp y te orientamos.
Cualquier animal puede sufrir un traumatismo craneal, pero algunos están más expuestos por su tamaño, su comportamiento o su entorno. Los perros pequeños se lesionan con frecuencia por caídas de los brazos o del sofá, o por pisotones. Los gatos que salen al exterior o viven en pisos altos sufren caídas desde ventanas y balcones, el llamado síndrome del gato paracaidista. Los atropellos y las peleas con otros perros también son causas habituales.
Lo primero es estabilizar al animal: comprobar respiración, circulación y controlar el dolor y la presión arterial. Después se realiza una exploración neurológica que valora el nivel de consciencia, el tamaño y la respuesta de las pupilas, los movimientos y la postura. Se repite de forma periódica para detectar cambios.
Si los signos son graves o empeoran, suele estar indicado un TAC, muy útil para ver fracturas del cráneo y hemorragias, o una resonancia magnética. Derivamos a estas pruebas cuando el animal está estable y la información ayuda a decidir el tratamiento. Mientras tanto, se vigila de cerca cualquier cambio en su estado.
El tratamiento médico es la base: oxigenación, fluidos, control del dolor y fármacos que pauta el veterinario para reducir la presión dentro del cráneo y prevenir convulsiones. Se mantiene la cabeza ligeramente elevada y se vigila al animal de forma estrecha durante las primeras horas y días. En casos concretos, como fracturas con fragmentos hundidos o hemorragias que comprimen el cerebro, puede ser necesaria una craneotomía, que es una cirugía para abrir el cráneo y aliviar la presión. Después, la rehabilitación ayuda a recuperar el equilibrio y la marcha.
El pronóstico depende de la gravedad de la lesión, de cómo evoluciona en las primeras horas y de la rapidez de la atención. Muchos animales con traumatismos leves o moderados se recuperan bien, a veces con alguna secuela leve como inclinación de la cabeza o torpeza. En los casos graves el pronóstico es más reservado, y el veterinario te irá informando según la evolución. Cualquier golpe fuerte en la cabeza es una urgencia: acude de inmediato a un servicio de urgencias veterinarias y avísanos por WhatsApp.
Si los síntomas aparecen de golpe (convulsiones que no ceden, no puede caminar, pierde sensibilidad o ha sufrido un golpe), acude de inmediato a un servicio de urgencias veterinarias y avísanos por WhatsApp para orientarte.
Acude primero a un servicio de urgencias veterinarias y avísanos por WhatsApp para coordinarnos.
Valoramos el nivel de consciencia y los reflejos, y los repetimos para seguir su evolución.
Derivación a TAC o resonancia cuando el animal está estable y la prueba es útil.
Plan médico y, si es necesario, quirúrgico, con información clara en cada momento.
Acompañamos la recuperación y valoramos posibles secuelas a medio plazo.
Si el golpe ha sido en la cabeza y fuerte, es recomendable que lo valore un veterinario, porque la inflamación o la hemorragia pueden aparecer horas después. Si notas somnolencia, vómitos, cambios en las pupilas, torpeza o convulsiones, acude de inmediato a urgencias. Ante la duda, escríbenos por WhatsApp y te orientamos.
Es posible, según la gravedad del traumatismo. Algunas secuelas habituales son cierta inclinación de la cabeza, torpeza, cambios de comportamiento o convulsiones a medio plazo. Muchas mejoran con el tiempo y con rehabilitación. El seguimiento neurológico permite detectarlas y tratarlas a tiempo.
No. La mayoría de los traumatismos craneales se tratan con medidas médicas e intensivas. La cirugía se reserva para situaciones concretas, como fracturas hundidas o hemorragias que comprimen el cerebro y no mejoran. La decisión se toma tras la exploración y las pruebas de imagen.
Dolor de espalda, cojera o parálisis por un disco intervertebral que presiona la médula. Cómo se diagnostica y trata.
Crisis convulsivas repetidas por una actividad eléctrica anómala del cerebro. Qué hacer, cómo se diagnostica y se controla.
Cabeza ladeada, pérdida de equilibrio y ojos que se mueven solos. Causas periféricas y centrales, y cómo se tratan.
Cirugía para liberar la médula espinal comprimida por una hernia discal toracolumbar. Te explicamos cuándo se plantea.
Cuéntanos qué le pasa y te orientamos sin compromiso: diagnóstico, opciones de tratamiento, presupuesto o segunda opinión.
Traducción automática de Google. Requiere aceptar las cookies de «Preferencias».
Tamaño actual: 100%