Hernia discal
Dolor de espalda, cojera o parálisis por un disco intervertebral que presiona la médula. Cómo se diagnostica y trata.
La mielopatía degenerativa es una enfermedad progresiva de la médula espinal. No tiene cura, pero la rehabilitación y los cuidados ayudan mucho a mantener la calidad de vida.
La mielopatía degenerativa es una enfermedad lenta y progresiva en la que se van deteriorando las fibras nerviosas de la médula espinal, sobre todo en la zona del tórax y la espalda. Empieza normalmente con una debilidad e inestabilidad de las patas traseras en perros mayores y, con el tiempo, puede afectar también a las delanteras. Una característica importante es que no suele causar dolor.
Como sus primeros signos se parecen a los de otras enfermedades, como hernias discales, problemas de cadera o tumores, el diagnóstico se basa en descartar esas otras causas. Nuestro equipo te acompaña en ese proceso, te explica qué esperar y te ayuda a planificar los cuidados y la rehabilitación. Puedes consultarnos por WhatsApp para solicitar más información o una segunda opinión.
Se asocia a una mutación genética que afecta a una proteína protectora de las células nerviosas. Tener la mutación no significa que el perro vaya a enfermar con seguridad, pero sí aumenta el riesgo. La enfermedad suele manifestarse en perros de edad media avanzada o mayores y progresa durante meses. Existe un test genético que ayuda a identificar a los perros portadores o con riesgo, útil sobre todo en programas de cría.
No existe una prueba que confirme la enfermedad en vida; el diagnóstico es de exclusión. Primero se hace una exploración neurológica y ortopédica completa para comprobar que la debilidad viene de la médula y no de las articulaciones, y que no hay dolor. Después se realizan pruebas para descartar otras causas tratables: la resonancia magnética o el TAC de la columna para buscar hernias o tumores, a menudo junto con un análisis del líquido cefalorraquídeo. El test genético apoya la sospecha, pero no la confirma por sí solo.
Hoy en día no hay un tratamiento que detenga la enfermedad, pero la rehabilitación neurológica tiene un papel muy importante. Los ejercicios dirigidos, la hidroterapia y el paseo controlado ayudan a mantener la masa muscular y la movilidad durante más tiempo. Además, se adapta el entorno y se previenen complicaciones: protección de los dedos que arrastran, cuidado de la piel, control del peso y, cuando llega el momento, carritos o sillas de ruedas adaptadas que permiten al perro seguir paseando.
Es una enfermedad progresiva, por lo que con el tiempo la movilidad se irá reduciendo. El ritmo es distinto en cada perro, y la rehabilitación constante suele ayudar a que la evolución sea más lenta y a que el perro mantenga su independencia durante más tiempo. Como no causa dolor, muchos perros siguen animados y disfrutando de su familia. El equipo veterinario te acompañará en cada fase para que tomes decisiones con información y tranquilidad, siempre pensando en el bienestar de tu perro.
Si los síntomas aparecen de golpe (convulsiones que no ceden, no puede caminar, pierde sensibilidad o ha sufrido un golpe), acude de inmediato a un servicio de urgencias veterinarias y avísanos por WhatsApp para orientarte.
Envíanos por WhatsApp un vídeo de tu perro caminando y su historial.
Exploración neurológica y ortopédica para localizar el problema y comprobar si hay dolor.
Derivamos a resonancia o TAC y análisis de líquido cefalorraquídeo cuando están indicados.
Diseñamos un plan de rehabilitación y adaptaciones en casa para tu perro.
Revisamos su evolución y ajustamos ejercicios y ayudas técnicas en cada fase.
La mielopatía degenerativa en sí no suele causar dolor, lo que la diferencia de otras enfermedades de la columna como la hernia discal. Si tu perro muestra dolor, puede haber otro problema añadido, como artrosis o una hernia, que conviene valorar y tratar. Por eso es importante una exploración completa.
No necesariamente. El test indica si el perro tiene la mutación asociada, lo que aumenta el riesgo, pero muchos perros con ella nunca desarrollan síntomas. El diagnóstico clínico requiere signos compatibles y haber descartado otras causas con pruebas de imagen. El test es una herramienta de apoyo y para la cría.
Sí. Aunque no detiene la enfermedad, la rehabilitación ayuda a mantener la fuerza muscular, la coordinación y la movilidad durante más tiempo, y mejora el bienestar del perro. También previene complicaciones como heridas o rigidez. Es una de las herramientas más valiosas en esta enfermedad.
Dolor de espalda, cojera o parálisis por un disco intervertebral que presiona la médula. Cómo se diagnostica y trata.
Crisis convulsivas repetidas por una actividad eléctrica anómala del cerebro. Qué hacer, cómo se diagnostica y se controla.
Cabeza ladeada, pérdida de equilibrio y ojos que se mueven solos. Causas periféricas y centrales, y cómo se tratan.
Cirugía para liberar la médula espinal comprimida por una hernia discal toracolumbar. Te explicamos cuándo se plantea.
Cuéntanos qué le pasa y te orientamos sin compromiso: diagnóstico, opciones de tratamiento, presupuesto o segunda opinión.
Traducción automática de Google. Requiere aceptar las cookies de «Preferencias».
Tamaño actual: 100%